PINTURA SOBRE CUBIERTA - JUEGO MURALES PARA COCINA
Otro día les cuento cómo fue el comienzo no buscado por mí en la decoración de revestimientos con pintura horneada. Sólo les diré que fue en el último año de la Escuela de Bellas Artes ( a mediados de 1986) y que entré en una vorágine que no se detuvo hasta fines del 90, en que fuimos a vivir a Posadas (Misiones-Argentina).
Son muy pocas las fotografías que tengo de mis trabajos en esta área, que iremos digitalizando para compartirlas con Uds. Para que se den una idea, tengo una caja de acolchado llena de los diseños que hice en papel vegetal en tamaño real. En esa época no había al alcance de cualquiera la tecnología digital de que hoy se dispone. De modo que el único recurso era la fotografía, que no era óptimo, porque el revelado era lento, además de que el rebote del flash en el brillo de los revestimientos restaba muchísima fidelidad.
El juego que les presento lo fotografiamos ayer con un teléfono celular (Gracias a que está en casa de mi hermana Estela). Está compuesto de un mural principal y uno secundario. Esta fue siempre mi metodología de trabajo: hacer 1° el principal y de él extraer algunos elementos, con agregado de otros por razones compositivas. O sea para lograr un balance de volúmenes y color. Por la misma razón, solía usar composiciones triangulares, además de que éstas me permitían ir diluyendo de a poco el peso del conjunto en la pared, sin límites abruptos.
Mural principal:
Mural secundario:
Detalles:
Son muy pocas las fotografías que tengo de mis trabajos en esta área, que iremos digitalizando para compartirlas con Uds. Para que se den una idea, tengo una caja de acolchado llena de los diseños que hice en papel vegetal en tamaño real. En esa época no había al alcance de cualquiera la tecnología digital de que hoy se dispone. De modo que el único recurso era la fotografía, que no era óptimo, porque el revelado era lento, además de que el rebote del flash en el brillo de los revestimientos restaba muchísima fidelidad.
El juego que les presento lo fotografiamos ayer con un teléfono celular (Gracias a que está en casa de mi hermana Estela). Está compuesto de un mural principal y uno secundario. Esta fue siempre mi metodología de trabajo: hacer 1° el principal y de él extraer algunos elementos, con agregado de otros por razones compositivas. O sea para lograr un balance de volúmenes y color. Por la misma razón, solía usar composiciones triangulares, además de que éstas me permitían ir diluyendo de a poco el peso del conjunto en la pared, sin límites abruptos.
Mural principal:
Mural secundario:
Detalles:
Crédito, fotos y texto: Marta Amorós











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